I. La coincide
ncia de la visita del secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone a La Habana en los momentos en que se elegía a Raúl Castro como el nuevo Jefe de Estado cubano lo hizo ser automáticamente la primera figura internacional de la política y ninguna figura de segunda línea en tener un encuentro cercano.
Este primer round en la arena de la política internacional de Raúl, más allá del discurso de toma de posesión, le permitió mostrar que ciertamente habrá cambios al ritmo cubano y no en otras tonalidades. Raúl días antes, había permitido que se trasmitiera por segunda vez después de la visita de Juan Pablo II ya hace diez años una misa televisada a todo el país por este funcionario religioso durante su primera misa; pero en lo que fuera su segundo día de mandato había autorizado nuevamente que la televisión cubana trasmitiera el lunes 25 de febrero por la noche un mensaje de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba en dicen que rezarán para que las autoridades de la Isla "tengan la luz de lo alto para llevar adelante con decisión esas medidas trascendentales que sabemos deben ser progresivas, pero que puedan comenzar a satisfacer desde ahora las ansias e inquietudes expresadas por los cubanos".
Igualmente, la iglesia solicitó "… poder ampliar sin límites el radio de su acción a todos los ámbitos, para contribuir con tesón al bien común del pueblo cubano", dijo Bertone en su visita a Cuba.
Finalmente en uno de los temas más centralizados en la sociedad cubana la segunda figura del Vaticano solicitó a las autoridades cubanas según fuentes de la agencia SIR de la iglesia católica "más apertura en la prensa, en la radio, así como, en casos excepcionales, en la televisión". La respuesta según dice la misma fuente es que así será. Lo anterior es un cambio significativo y habrá que ver como dice el propio cardenal en rueda de prensa en La Habana: "Todo comienza siempre con promesas, pero esperamos una apertura, puesto que nada es imposible".
II. Cuba firmó el jueves 28 de febrero 2008, en las Naciones Unidas, luego de 31 años de vigencia, dos de los principales acuerdos internacionales sobre Derechos Humanos: los pactos de la ONU sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y de Derechos Civiles y Políticos.
Los tratados, aprobados por la Asamblea General de la ONU en 1966, se derivan de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la cual Cuba es firmante desde 1948, y son considerados una piedra angular del derecho internacional humanitario.
Cuba había manifestado reservas ante estos dos documentos históricamente. Felipe Pérez Roque, canciller cubano expresó que Cuba "registrará las reservas o declaraciones interpretativas que considere relevantes" en cuanto a la aplicación y alcance de los convenios. La razón para estas reservas está en "el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y su política de agresión y hostilidad hacia Cuba constituyen el más serio obstáculo al disfrute por parte del pueblo cubano de estos derechos protegidos por los convenios".
Este gesto de la diplomacia cubana se da cuatro días después de asumir el mandato Raúl Castro como Jefe de Estado. Sin duda alguna un paso para mostrar que Cuba quiere diálogo con el mundo incluyendo a los propios Estados Unidos. "La decisión de firmar estos dos convenios se tomó porque es el momento apropiado después de la derrota de la campaña de Estados Unidos en la antigua Comisión de Derechos Humanos", afirmó Pérez Roque.
Cuba mantiene la reserva sobre los artículos en favor de los sindicatos (artículo 8) y la educación libre (artículo 13) de estos pactos internacionales. "… pero no se contradice con la decisión de firmar estos dos convenios con la declaración que realizamos anteriormente", afirmó el jefe de la diplomacia cubana.
Sobre el tema sindical, la postura oficial cubana es que un pluralismo de agremiación es riesgoso con el referente de caso polaco en los 80 y el sindicato Solidaridad. Estados Unidos pudiera y no dudaría en querer tratar de dividir y fragmentar a los trabajadores con fin "subversivo y desestabilizador" algo que ha sido histórico de parte de este gobierno.
En el otro tema, por cierto tratado en la reciente visita del secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, se refiere al precepto de abrir las puertas a la privatización de la enseñanza. Cuba ha mantenido y se reserva el derecho a ese control de la educación ya que "que en el pasado dio lugar a dolorosas diferencias e irritantes privilegios e injusticias" dijo el canciller Pérez Roque. La iglesia en este sentido está interesada en ganar espacios educativos en la educación especial para enfermos, discapacitados en los que tiene amplia experiencia.
Este primer round en la arena de la política internacional de Raúl, más allá del discurso de toma de posesión, le permitió mostrar que ciertamente habrá cambios al ritmo cubano y no en otras tonalidades. Raúl días antes, había permitido que se trasmitiera por segunda vez después de la visita de Juan Pablo II ya hace diez años una misa televisada a todo el país por este funcionario religioso durante su primera misa; pero en lo que fuera su segundo día de mandato había autorizado nuevamente que la televisión cubana trasmitiera el lunes 25 de febrero por la noche un mensaje de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba en dicen que rezarán para que las autoridades de la Isla "tengan la luz de lo alto para llevar adelante con decisión esas medidas trascendentales que sabemos deben ser progresivas, pero que puedan comenzar a satisfacer desde ahora las ansias e inquietudes expresadas por los cubanos".
Igualmente, la iglesia solicitó "… poder ampliar sin límites el radio de su acción a todos los ámbitos, para contribuir con tesón al bien común del pueblo cubano", dijo Bertone en su visita a Cuba.
Finalmente en uno de los temas más centralizados en la sociedad cubana la segunda figura del Vaticano solicitó a las autoridades cubanas según fuentes de la agencia SIR de la iglesia católica "más apertura en la prensa, en la radio, así como, en casos excepcionales, en la televisión". La respuesta según dice la misma fuente es que así será. Lo anterior es un cambio significativo y habrá que ver como dice el propio cardenal en rueda de prensa en La Habana: "Todo comienza siempre con promesas, pero esperamos una apertura, puesto que nada es imposible".
II. Cuba firmó el jueves 28 de febrero 2008, en las Naciones Unidas, luego de 31 años de vigencia, dos de los principales acuerdos internacionales sobre Derechos Humanos: los pactos de la ONU sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y de Derechos Civiles y Políticos.Los tratados, aprobados por la Asamblea General de la ONU en 1966, se derivan de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la cual Cuba es firmante desde 1948, y son considerados una piedra angular del derecho internacional humanitario.
Cuba había manifestado reservas ante estos dos documentos históricamente. Felipe Pérez Roque, canciller cubano expresó que Cuba "registrará las reservas o declaraciones interpretativas que considere relevantes" en cuanto a la aplicación y alcance de los convenios. La razón para estas reservas está en "el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y su política de agresión y hostilidad hacia Cuba constituyen el más serio obstáculo al disfrute por parte del pueblo cubano de estos derechos protegidos por los convenios".
Este gesto de la diplomacia cubana se da cuatro días después de asumir el mandato Raúl Castro como Jefe de Estado. Sin duda alguna un paso para mostrar que Cuba quiere diálogo con el mundo incluyendo a los propios Estados Unidos. "La decisión de firmar estos dos convenios se tomó porque es el momento apropiado después de la derrota de la campaña de Estados Unidos en la antigua Comisión de Derechos Humanos", afirmó Pérez Roque.
Cuba mantiene la reserva sobre los artículos en favor de los sindicatos (artículo 8) y la educación libre (artículo 13) de estos pactos internacionales. "… pero no se contradice con la decisión de firmar estos dos convenios con la declaración que realizamos anteriormente", afirmó el jefe de la diplomacia cubana.
Sobre el tema sindical, la postura oficial cubana es que un pluralismo de agremiación es riesgoso con el referente de caso polaco en los 80 y el sindicato Solidaridad. Estados Unidos pudiera y no dudaría en querer tratar de dividir y fragmentar a los trabajadores con fin "subversivo y desestabilizador" algo que ha sido histórico de parte de este gobierno.
En el otro tema, por cierto tratado en la reciente visita del secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, se refiere al precepto de abrir las puertas a la privatización de la enseñanza. Cuba ha mantenido y se reserva el derecho a ese control de la educación ya que "que en el pasado dio lugar a dolorosas diferencias e irritantes privilegios e injusticias" dijo el canciller Pérez Roque. La iglesia en este sentido está interesada en ganar espacios educativos en la educación especial para enfermos, discapacitados en los que tiene amplia experiencia.
En ambos temas, habrá que esperar que la práctica como criterio de verdad, confirme desde todas las partes interesadas, la viabilidad de que de la palabra transite a la realidad para ver los cambios.
